La importancia de hacer foco

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La multitarea está sobrevalorada. ¡Pero no te quedes solo con esta primera frase! En nuestro día a día nos toca compartir espacio y equipo con personas que gestionan su tiempo y tareas de formas muy diferentes. Personas que solo pueden tener un tema encima de su mesa, otras que tienen cincuenta y los intentan tratar todos a la vez; así como, por supuesto, aquellos que paralelizan pero organizan y priorizan sus tareas, respetando esa priorización y haciendo foco en la tarea o tema que toca tratar en cada momento.

Hay veces que, por diferentes razones, te puede interesar paralelizar ciertos temas. De hecho, es lo ideal y necesario. Pero muchas veces caemos en la tentación de acabar mezclando conceptos y cayendo en la trampa del temido multi-tasking, en lugar de paralelizando. Por así decirlo, este modo multi-tasking es entrar en un supuesto estado idílico de omnipresencia y omnipotencia en todos los temas que te rodean y/o pueden afectar. Por no comentar el potencial problema de la no delegación en aquellos casos que es casi obligada. Pero eso nos daría para otro post.

Trabajo diario
Foto por Jonas Leupe en Unsplash

La pérdida de foco en nuestro día a día

El mayor problema de la multitarea es la pérdida de foco. Intentar estar en mil sitios y a mil cosas en las que, probablemente, no estés aportando o recibiendo ningún tipo de valor relevante. Es recurrente oír en muchas reuniones de trabajo aquello de «voy hasta arriba», «voy como loco», o aquellos que van saltando de reunión en reunión porque tienen la costumbre de agendarse varios compromisos en un mismo slot temporal. Aunque lo más preocupante es cuando estas comunicaciones de «ritmo frenético incontrolado» sirven como justificación de que el trabajo no sale como debería. O más aún, que esta justificación se pueda convertir en algo recurrente.

La mayoría hemos pasado antes o después por este tipo de situaciones. Pero lo importante es saber reconocer que existe un problema y ser capaces de reconducirlo. Pese a que es normal y necesario que tengamos diversos temas encima de nuestro tejado, las tareas han de estar correctamente priorizadas y orquestadas para que nos permita aportar lo mejor de nosotros en cada una ellas. Probablemente tengas más temas que cerrar durante el día, semana o mes; pero es necesario que dediques tu plena atención a aquella que estás llevando a cabo en un momento dado, o delegarla según la tarea de la que se trate.

¿Cómo nos afecta la multitarea?

La multitarea impacta de lleno en la capacidad de razonamiento que tenemos ante problemas medianamente complejos. Además, tiene un impacto relevante sobre la capacidad de asociar temáticas diferentes que puedan ser relevantes en nuestro ámbito de responsabilidad. Y esto quiere decir que estaremos perdiendo una gran oportunidad de generar una relevante eficiencia en nuestros procesos. Aunque, sobre todo, la multitarea incrementa exponencialmente la probabilidad de tomar decisiones erróneas o inexactas que quizá nos acarreen problemas y mayor carga de trabajo en el futuro; sobre todo en el mundo del desarrollo tecnológico.

Si dedicas ahora el tiempo necesario a completar una tarea con la atención suficiente y todas tus capacidades dedicadas a ella, la probabilidad de éxito aumentará y reducirás el riesgo de que esa misma tarea te genere problemas en un futuro próximo. Prioriza, organiza, agenda (que no está reñido con ser agile) y procura mantener el foco en aquello que de verdad lo necesita en este instante. Aunque no veas el efecto de forma inminente, a medio y largo plazo el beneficio será evidente.


Foto de cabecera por Matt Bero de Unsplash

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